viernes, 25 de octubre de 2013

Tanto peca quien vende los becerros como quien los compra, Y se unen al fraude quienes los lidian


                                   Fandiño al parecer ya entró al Club

A Iván Fandiño le ha costado mucho trabajo treparse al carro de la fama, sangre sudor y lágrimas para ganarse el lugar y el respeto de quienes asisten a los cosos españoles, en los mismos en que ha triunfado y nunca los ha defraudado, sin embargo él permite le canten al oído engañosamente y le convencen venir a México, Huamantla y Pachuca concretamente, y aquí sus ¿administradores? lo queman espantosamente al permitirle torear en corridas que debieron de anunciarse como tentaderos.

Entérese la critica que le hacen a Fandiño por lidiar en México, becerros en vez de toros………


¿CÓMO ES posible que un torero respetado en España no se informe primero a que lo traen?

¿QUÉ POR España no saben que aquí en México también tenemos cámaras de video y de inmediato la comunicación se difunde?


RARO TAMBIÉN, por el motivo anterior, que la información se infle grotescamente queriéndonos hacer creer que… “Ante un entradón la tercia borda el toreo a una muy bien presentada corrida”. Luego vemos videos y resulta exactamente todo lo contrario.

¡Tanto peca quien vende los becerros como quien los compra, y se unen al fraude quienes los matan!...

Y los medios que ocultan la verdad muestran su corriente, y agachón, cobre…

Lo que se ve no se pregunta...

Aunque dado este caso creo es mejor el…

¡Lo que se ve… no se pregona!

LA MUESTRA de lo anterior es sencilla, solo un tonto no la va a querer entender… Pocas personas asistieron, hablo de las dos corridas referidas, y sin embargo todo el mundo conoce la burla a los asistentes que pagaron un boleto…

¡Lo que se ve… no se pregona!

ESPERAMOS PRONTO tener al Mesías que cumpla, solo eso, que cumpla con su estatus y exija el toro normal, no los elefantes que lo que más logran es equivocar con su galanura y comienzan a ahogarse desde el mismo chiquero.

El toro mexicano con promedio de 450 kilos es el bueno, es el que se presta a embestir como gustaba anteriormente, el de peso correcto y sin los actuales endulzantes a su natural casta.

ES SEÑOR Fandiño al parecer ya entró al Club de los “hermosos y poncianos”… Nos Vemos.}

Fuente: Pedro Julio Jiménez Villaseñor / EnLosMedios

pedrojuliojmzv@hotmail.com
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