miércoles, 30 de octubre de 2013

Don Julián Lopez y la lealtad como gran preocupación

                                  También es lealtad adelantar la pierna delante del toro, ¿o no?

En estos días he podido leer como Julián López, más conocido por “El Juli”, mostraba su preocupación por la figura de los apoderados/ empresarios/ ganaderos y por la falta de lealtad de estos hacia el resto de agentes del toreo.

Una reflexión muy adecuada y oportuna, si nos paramos un segundo a ver lo que ocurre feria tras feria durante una temporada.

Los invitamos a continuar leyendo esta reflexión sobre las intenciones del Juli con su Fiesta brava……..



Así podemos comprobar como varias ganaderías están en todos los ajos, con el vergonzoso bagaje de ver sus toros arrastrándose por los ruedos o con una presencia peor que infame; de la misma forma que nadie se explica por qué tal o cual torero suma y suma actuaciones.

En ambos casos no sólo se producen estas presencias en las plazas propias, sino que también se dan en la de otros “colegas”, eso que desde hace tanto tiempo se llama “cambio de cromos”.

Si se mira este fenómeno desde el punto de vista del aficionado la consecuencia es que este paga su entrada para sufragar estos Holdings taurinos y no para poder disfrutar con lo mejor que hay en el campo y con los coletudos que más interesen en cada momento, lo que no deja de ser un fraude y una absoluta ausencia de lealtad hacia el que mantiene fincas, coches y familias de todos los que viven del toro, el público.

Pero el ángulo desde el que El Juli parece observar este hecho se acerca más a esa idea de que esta forma de actuación quita puestos a toreros y ganaderías que se creen con más derecho que otros a verse anunciados en los carteles.

Que no digo yo que tal postura no sea legítima, pero quizá se la pueda considerar demasiado restrictiva y personalista.

Está claro que El Juli se considera capacitado para hacer todo tipo de reclamaciones en lo referente al mundo del toro, lo mismo para que progrese una ILP, que para solicitar el trasvase de los Toros a Cultura, que para mostrar su molestia con las líneas editoriales de medios de comunicación, que para preferir a un comentarista en las retransmisiones de televisión, que para decidir lo que se televisa y lo que no.

Es lo que suele pasar con los mandones del toreo, que al final pretenden intervenir en todo.

Habrá quien me diga que esto ha sido siempre así que las grandes figuras han hecho y deshecho a su antojo, decidiendo y marcando el rumbo de la Fiesta.

Salvando las distancias, que son muchas y variadas, igual que José decidía y Juan aceptaba, conformándose con poner los pelos de punta a los aficionados, ahora tenemos a El Juli como urdidor de tramas y a José Tomás dejando hacer y vistiéndose de luces sólo en fechas muy, muy determinadas.

El Juli ha decidido tomar el bastón de mando y se ha marcado como meta la modernización de la Fiesta.

Y que Dios nos pille confesados.

Pero hay un punto en el que no coincide con José, es más uno piensa que se ha colocado en el polo opuesto al maestro de Gelves.
Este pretendía mejorar el espectáculo, hacerlo más lógico y hacer del toro un animal no tan brusco, quizá podamos decir fiero, al que a veces resultaba imposible pasarlo de capa o muleta.

Digamos que su deseo era eliminar inconvenientes innecesarios.

¿Para qué hacer que los caballos esperaran en el ruedo la salida del toro?

Pues realmente sólo servía para que fueran heridos al recibir los derrotes descompuestos de las primeras embestidas del negrillo antes de fijarlo en los engaños.

Pero lo que pretende Julián López a muchos se nos antoja como una maniobra destinada a oficializar su comodidad y así decidir sin complejos siempre en beneficio propio, dejando de lado al resto del mundo y muy especialmente al aficionado, considerado como un enemigo de los toreros y de la Fiesta.

“¡Pa’bernos matao!”.

¿Dónde está esa lealtad al toreo?

¿En que tipo de lealtades piénsale Juli al hacer ciertos planteamientos?

¿Cree que él está siendo leal a la Fiesta de los Toros, a su tradición, a su historia y, lo que es más importante, a los fundamentos clásicos?

Pues deben andar por esas dehesas de ganaderías que ni el maestro, ni sus compañeros frecuentan, no vaya a ser que un novillo les mire mal y se incomoden.

Igual don Julián se pone a seguir exigiendo supuestas lealtades, esa que él y su gente no tienen las mañanas de corrida en los corrales de las plazas, ni tampoco en los ruedos, con torillos que ofenden la sensibilidad taurina de tanta gente, que a la más mínima protesta hacia el torero pasan a convertirse en una seria amenaza, quizá la peor que pudiera imaginarse, además de unos maleducados sin respeto.

También podría Julián López mostrar un poco de lealtad con la Fiesta, evitando esos espectáculos bochornosos, próximos al abuso y a una imagen que no corresponde con lo que debe ser el Toreo.

Los hay que se sienten muy orgullosos de protagonizar una pantomima, tanto que incluso llegan a afirmar que casos como el de ese festival recientemente celebrado, cuya fotografía de cinco señores rodeando con pose de matones a un novillote desmochado y agotado, es el modelo a seguir en un futuro inmediato.

Un poco de lealtad al toro, la columna que debe sostener todo este mundo, a una historia gloriosa que no merece un capítulo tan negro y funesto como el que estamos viviendo, y a todos los maestros, pero maestros de verdad, no esa legión que ahora se mueve por ahí, que fueron construyendo este bello edificio que es la Tauromaquia, el Toreo, los Toros o como prefieran nominarlo y que no exige ni lealtad, ni culto, ni respeto, ni mimitos, pero díganme,

¿No creen que lo merece como pocas cosas en este mundo?

Así que si El Juli se preocupa por la lealtad, que empiece aplicándose el cuento en carnes propias y que no se adjudique esa dignidad de máxima autoridad en el toro, porque puede que esto sea el primer atentado contra eso que ahora tanto parece quitarle el sueño. Ya saben, Don Julián y la lealtad como gran preocupación

Fuente: Enrique Martin / TorosGradaseis
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...